Los 33 mineros de Atacama – Crónica del rescate que conmovió al mundo
Cómo fue el derrumbe de la mina San José
El 5 de agosto se cumplen 12 años del derrumbe de la mina San José, una mina de cobre y oro, ubicada en la provincia de Copiapó, en la región de Atacama, en Chile.
Ese fatídico día, se produjo un gran derrumbe, y nació una de las historias de supervivencia más conmovedoras de los últimos tiempos.
El accidente dejó atrapados a 33 mineros que en ese momento se encontraban trabajando casi en el fondo de la mina, a casi 700 metros de profundidad. Tras el estruendo los mineros no tenían idea de las dimensiones del derrumbe, trataron de subir hacia la superficie, pero todas las salidas estaban bloqueadas, la mina había colapsado. En el año 2004 se produjo la muerte de un trabajador, pero pese a los antecedentes, la explotación de la mina continuó.
En este libro, el autor, periodista chileno, nos sumerge en la cotidianeidad y camaradería de los mineros, desde el momento del accidente hasta la liberación del último trabajador.
Le tocó cubrir para un medio periodístico todo el proceso de rescate de los 33 mineros.
En el libro hay información de primera mano.
Cuántos días estuvieron atrapados los mineros
Los mineros estuvieron en el fondo de la mina desde el 5 de agosto de 2010 hasta el 13 de octubre de 2010, ese día alrededor de la hora 00:00, hora local, se produjo el rescate del primer minero, el primero en salir sano y salvo en la cápsula Fénix, especialmente diseñada para el rescate. Luego de él uno a uno fueron saliendo el resto de los mineros, hasta que finalmente ascendieron también los rescatistas que tuvieron que descender hasta el fondo de la mina para organizar el ascenso de los mineros.
Cómo se alimentaban los 33 mineros
El libro nos cuenta cómo era la vida en el fondo de la mina, cómo eran las relaciones entres ellos, muchas veces difíciles, ya que los problemas de ánimo afloraban todo el tiempo. Tenían escasa o nula ventilación y la humedad era muy alta.
A pesar de ello, conservaron el buen humor y la fé en Dios, lo que les permitió sobrellevar el drama hasta el final y las esperanzas de ser rescatados.
Casi en el fondo de la mina, los trabajadores tenían acceso a un lugar llamado el refugio, el cual contaba, para casos de emergencia, con provisiones de comida y agua. Pero esas provisiones alcanzaban para algunos días, los mineros pensaron que el rescate iba a durar menos, pero conforme pasaba el tiempo sin haber señales claras de un rescate inminente, tuvieron que comenzar a racionar los víveres y el agua.
Cómo supieron que los 33 mineros estaban vivos
En un principio no se sabía a ciencia cierta cuantas personas habían quedado atrapadas en el fondo de la mina. Con el paso de las horas, se pudieron identificar a los mineros que se encontraban de turno y que no habían ascendido a la superficie.
Planificar la operación de rescate no fue tarea fácil. En el libro se narra que existían planos y mapas de la mina, pero no eran exactos o no estaban actualizados, lo que determinó que las primeras perforaciones y sondajes para llegar a los mineros fracasaran, pues no dieron con el lugar exacto en que se encontraban.
La tensión aumentaba con el correr de los días, la presión de la opinión pública y la desesperación de los familiares de los mineros. Se había formado un gran campamento en las cercanías de la mina, el Campamento Esperanza, en donde vivían familiares que estaban a la espera de novedades de los mineros, se instalaron además periodistas así como el equipo de rescate. También asistían miembros del gobierno y hasta el propio presidente de turno Sebastián Piñera.
Las esperanzas de los mineros se centraban en el ruido producido por las perforaciones, era un indicio de que serían rescatados.
Uno de los sondajes llega al fondo de la mina y los mineros logran colocar un mensaje en la ranura de la perforadora: “estamos bien en el refugio los 33”. Ese mensaje recorrió el mundo, era el mensaje de la supervivencia. Los mineros habían logrado sobrevivir dos semanas en las profundidades de la mina.
El rescate de los 33 mineros
En el libro el autor nos cuenta de qué manera se logra entablar comunicación con los mineros y asimismo cómo les fueron haciendo llegar alimentos, medicamentos, ayuda médica y psicológica. Esto permitió ganar tiempo para trabajar en una opción de rescate que implicaba continuar con las perforaciones así como la fabricación de la cápsula en la que serían rescatados los mineros.
A las 00:05 hora local del día 13 de octubre de 2010 el primer minero sale de la cápsula a la superficie. A partir de allí todo se convierte en esperanza y optimismo. El autor relata el rescate de cada uno de los mineros, sus primeras palabras y el reencuentro con sus seres queridos.
La historia de los 33 mineros ha recorrido el mundo, y un país entero se unió bajo la consigna de la esperanza.


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