Es una novela histórica, en los albores de la Edad Media, precursora de la novela Los pilares de la Tierra, título que da nombre a la famosa saga.
El autor nos muestra cómo se vivía en aquella época, como eran las construcciones, las viviendas, las formas de impartir justicia, las costumbres, las armas, las batallas.
En la novela aparecen como temas centrales la búsqueda de la justicia, la lealtad y el amor, en un mundo caótico, donde imperaba la corrupción de los más poderosos.
La historia gira en torno a tres personajes principales, jóvenes íntegros y con valores morales: Ragna, Edgar y Aldred. Un cuarto personaje es la antítesis de ellos, el despiadado obispo Wynstan, quien tratará de quitarlos de su camino a toda costa.
Ragna, es una joven francesa de Cherburgo, pueblo ubicado al norte de Francia, hija de un conde. Idealista del amor, y con un gran sentido de justicia, su deseo es casarse por amor en tiempos en donde los matrimonios son fruto de negociaciones entre las familias de alto rango. Contra la voluntad de su madre, logra casarse enamorada con un conde inglés, hermano del poderoso y ambicioso obispo Wynstan. Pero el matrimonio al otro lado del Canal de la Mancha no es fácil. Ragna es tratada como una extranjera por la familia del conde, vive bajo vigilancia y sus decisiones son permanentemente cuestionadas. Para su decepción, se entera que el conde está aún casado, no viudo como le han hecho creer, aunque ha repudiado a su primera esposa para casarse con Ragna, desobedeciendo asimismo las órdenes de su Rey.
La vida de Ragna se ve entrelazada con la de Aldred y Edgar, dos jóvenes que también comparten con Ragna el deseo de que reine la justicia, y quieren vivir en un mundo mejor, donde los malos sean verdaderamente castigados y se acabe la impunidad, especialmente la del corrupto obispo Wynstan.
Edgar es un voluntarioso joven, marcado de forma temprana por la muerte de su padre y de la mujer que ama, ambos asesinados por los vikingos cuando éstos atacaron su pueblo y lo arrasaron, destruyendo todo a su paso. Esto obligó a Edgar, a su mamá y a sus hermanos mayores a tener que mudarse y comenzar una vida de trabajo, grandes penurias y sacrificio.
Por otro lado, Aldred es un monje con grandes ideales y estará dispuesto a hacerle frente al despiadado obispo, ávido de poder y dinero a cualquier precio, quien favorece a sus amigos y destruye a aquellos que lo enfrentan.
Los tres jóvenes se convierten en grandes aliados, y juntos tratarán de desbaratar los planes de Wynstan, quien solo quiere acaparar poder para sí mismo y su familia a través de intrigas y asesinatos.


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